Un espejo. Uno grande que preside el recibidor de mi casa. Uno con vidas pasadas y miles de imágenes albergadas en su retina plateada. Ese que me ve salir temprano por la mañana, a menudo a horas intempestivas, cómplice en mis silencios. Ese espejo que me escucha subir por la escalera al final del día mientras contempla a mi hija bailando ensimismada con sus cascos en sus videoclips de fantasía.
Ese que devuelve la mirada a mi mujer cuando se ajusta la bufanda antes de salir de casa y que captura la imagen de mi hijo, agotado y feliz, guitarra en ristre, volviendo tarde de sus ensayos en grupo.
Ese espejo que me ha visto crecer y que es testigo de nuestras prisas y nuestras pausas, cuánto nos diría si nos pudiera hablar…Con todo lo que mira y sabe, cuántas preguntas nos podría regalar…

Párate un momento hoy frente al espejo y mírate …qué ves ?
Cómo te sientes y qué te dice eso de ti ?
Qué crees que te está faltando ? o qué te está sobrando ?
Qué podrías haber hecho hoy que no hiciste ?
Cómo te habrías sentido si lo hubieras hecho ?
Cuál de tus valores no deberías olvidar ?
Qué es lo más importante para ti ?
Te veré (y te verás) esta noche cuando vuelvas ?

Que tengas un gran día ! y recuerda, cada mañana tienes una nueva oportunidad de ser tu mejor tú.