En pleno período de actualización salarial es momento de reflexionar y reclamar lo que mereces. No puedes quedarte de brazos cruzados a la espera de que las cosas pasen. Tienes que armarte de valor, cruzar esa puerta y pedir de una vez por todas ese aumento.
Eso sí, olvídate por ahora del dinero

Si eres de los que ves el cambio como amenaza y a la tecnología como enemigo y esperas que alguien (tu jefe/a, la dirección, unos consultores) decidan como será tu trabajo del futuro, te invito a pensar sobre qué puedes (y debes) hacer tú para convertirte cuanto antes en un trabajador aumentado,  alguien que integra talento humano y eficacia tecnológica para aportar más.

¿ Será tu trabajo igual que ahora en cinco o diez años ? ¿ Existirá ?
No importa el sector o país en que trabajes, en el futuro, todos los puestos serán aumentados desde su definición, incorporando la tecnología posible para ser más eficientes e interoperables con trabajadores no humanos. Los trabajos cambiarán a más velocidad de la que los humanos somos capaces de asimilar. No hay tiempo que perder para poner de nuestra parte.
Si hoy has escuchado echar las culpas al proceso, al jefe/a, al “día a día”, a “la organización” o al “siempre se hizo así” estás siendo espectador (o quizá actor) de diversas formas de camuflar falta de iniciativa y valentía para ser agente del cambio. Todos conocemos personas (no importa su rol o posición) que ejercen a diario un sano espíritu crítico y demuestran vocación por aportar y mejorar, esas que no ejercen la queja como mantra de impotencia, esas que cuando las cosas se ponen feas, suelen tener más oportunidades. Sugiero que sigamos su camino, llegó la hora de pedir un aumento…

Aumenta el uso de Tecnología en todo lo que hagas. Tanto como puedas. No podrás con ese “enemigo”…únete a él para ser mejor. Evoluciona incorporando lo digital a tu profesión e inspírate en los que mejor lo hacen en tu campo. Gana tiempo, eficacia y calidad con tecnología y contribuye a que tu entorno sea, piense y actúe en digital. Asegúrate de disponer (y utilizar) los medios que tu empresa te ofrezca y compleméntalos con lo que de ti dependa.

Pide un aumento de Oportunidades para participar en proyectos de mejora. Todo necesita ser reinventado permanentemente. Influye tanto como puedas en tu trabajo del futuro . No esperes a que alguien piense por ti mientras tus tareas más repetitivas y de poco valor son cada vez más pasto de la inteligencia artificial.

Demanda Protagonismo. Di lo que piensas. A tu jefe, tus compañeros o a cualquier persona receptiva a las oportunidades. La honestidad, la creatividad y la búsqueda de la eficiencia y el valor son palancas al futuro y los protagonistas suelen ser los más cercanos a la realidad a mejorar. Todos tenemos más talento y motivación del que solemos demostrar a diario

Pídete un incremento de Autoaprendizaje. Valora a tu empresa si invierte en ti pero no te limites a su oferta para crecer. El aprendizaje permanente es una actitud, no es hacer un curso al año con suerte para sentir que progresas. Trabaja donde aprendas y dedica parte de tu tiempo a ello.
Quien quiera marcar la diferencia debe actualizarse constantemente y los ciclos serán cada vez más cortos:
Aprendedor del futuro o experto del pasado. Tú decides

Promociona y crece en las redes sociales Existe digitalmente en tu empresa y fuera de ella. Pon en valor tu expertise y conéctate con otras personas fuera de tu entorno natural. Enseña y aprende con los demás. Hay mucho talento tras las pantallas. Entre ellos el tuyo

Es posible que leyendo esto sientas que no todo está en tu mano, que tu trabajo consiste en ejecutar tareas definidas por otros, que tu jefe no es el mejor embajador de la transformación digital y que no tienes voz, voto, ni margen de maniobra para mejorar las cosas. Si realmente es así, lamento decirte que estás en riesgo. Quizá no mañana, pero nadie estamos exentos de que muchas de las tareas que hoy hacemos sean mecanizadas, externalizadas, sustituidas o eliminadas por opciones más eficientes.
Mientras eso no llega, mejor será que nos impliquemos a diario para influir tanto como podamos en mejorar nuestra realidad individual y colectiva.

Persigue ese aumento, busca diariamente tu realidad aumentada, te sentirás más valioso, aportarás más valor y éste sí es convertible en beneficios, materiales e inmateriales para ti y para tu organización .