La inspiración, esa energía o deseo de actuar por una estimulación mental o emocional es adictiva. La encontramos a menudo referida a la incitación que surge en el interior de un artista o de alguien creativo. Estos artistas creativos somos cada uno de nosotros y los lienzos, nuestras vidas. Cuando estamos inspirados, damos lo mejor de nosotros y nuestra energía influye además en otras personas en positivo. La inspiración no es un maná que nos cae del cielo en el momento oportuno, hay que ir a por ella. Un libro, la música, un paisaje, una película, una conversación…tenemos que acercarnos a menudo a lo que nos inspira si queremos estar y mantenernos inspirados.

Decidí escribir sobre inspiración sugestionado por algunas experiencias positivas recientes que aquí comparto. Para mantenerme inspirado en éstas últimas semanas…

Disfruté de una de las mejores presentaciones de libros que he visto últimamente. En ella, la siempre positiva Arancha Ruiz nos invitó a cerrar los ojos, a viajar en el camino de aciertos y fracasos en la senda de las decisiones de carrera profesional como aperitivo de su nuevo libro Ahora o nunca. Su sensibilidad y honestidad al comunicar potencian su experiencia destilada en esta nueva obra muy recomendable para aprender, decidir y crecer profesionalmente.

Acudí a una nueva edición de los actos anuales de la Fundació Princesa de Girona, enfocada en promover el talento emprendedor y la empleabilidad de los más jóvenes. En este encuentro se da visibilidad anual a la trayectoria de cinco premiados en distintos campos: empresa, social, científico, artes y letras o internacional. También se pone en valor el trabajo colectivo y anónimo de un gran equipo de personas conectadas por el objetivo de devolver a la sociedad parte de lo recibido. Lejos del escenario me inspiran también conversaciones (muy) matutinas con personas como Leticia Costas, CEO de Kidcode desde donde trabajan en la formación en tecnología e innovación para niños (y no tan niños) enseñándoles a resolver problemas de forma eficaz e innovadora. Leticia es otro buen ejemplo de liderazgo inspirado, aprendedora permanente y merecedora del éxito y oportunidades que necesitan los que trabajan para crear futuro.

Respiré propósito y sentido en el primer Foro sobre Humanismo Digital organizado por la Fundación Universitaria del Área Andina en Bogotá. Allí debatimos sobre contexto y retos en el entorno académico y profesional en la era digital para formar a profesionales de futuro, pero especialmente a grandes personas. La educación está en transformación y Areandina es un gran ejemplo de visión y acción coherente basada en valores. Sólo explorando el futuro, abrazando la transformación digital y orientados de verdad a las personas podemos contribuir con impacto real en el progreso. Fue muy gratificante conocer a un equipo tan inspirado en la acogedora Colombia y haber podido aportar al encuentro con esta conferencia sobre transformación y humanismo digital.

El mundo y sus retos necesitan de líderes inspirados. No abundan y debemos aprender de ellos para perfilar nuestra propia identidad. Esta inspiración no es sólo algo puntual y conectado con eventos fuera de nosotros sino que deberíamos buscarla en nuestro interior y en el descubrimiento de nuestro propósito de vida si queremos que sea auténtica y sostenible. Explorar, descubrir y vivir de acuerdo a un propósito inspirador es algo a lo que no dedicamos tiempo suficiente. Si quereis avanzar en ese camino os recomiendo esta reciente conferencia de Enrique Simó, referente de liderazgo y serenidad para una vida consciente y plena.

Cualquier líder, un autor inspirado, un emprendedor brillante, un académico futurista, un maestro, un manager, cualquiera de nosotros como padres o madres, con personas a las que influimos con nuestro ejemplo, necesitamos inspiración para impactar positivamente en los demás. Además de un trabajo más introspectivo ayuda leer buenos libros, cuidar nuestro cuerpo, poner banda sonora a nuestros momentos, ser selectivos e intencionales en nuestra vida digital ,apreciar el arte de lo cotidiano, acercarse a personas con interés genuino y con apertura a conversaciones de calidad, etc. Si además empezamos cada día inspirando profundamente y agradeciendo, estaremos en mejores condiciones de recibir lo que la jornada nos depare.

Y hablando de recibir, un pequeño consejo que ayuda a atraer lo que necesitemos en cada momento de nuestra vida, algo simple, que está siempre en nuestras manos y que podréis encontrar en mayúsculas si habéis leído este post.

Gracias por hacerlo