Aunque no seais especialistas en tecnología os sonará familiar el término machine learning, esa rama de la  inteligencia artificial que permite que las máquinas aprendan en base a datos sin ser programadas para ello. Para entender su grado de avance y también riesgos os invito a leer este excelente post de Jose Luis Casal

También desde la óptica laboral, proyecciones como ésta del World Economic Forum exponen que en 5 años la distribución de horas de trabajo hombre-máquina está variando de forma significativa. Las “máquinas” ganan terreno a la capacidad cognitiva humana y no parece que quejarnos o quedarnos de brazos cruzados sea una opción

De brazos cruzados o consumiendo a diario y desde el sofá contenido digital que entretiene pero distrae a nuestra conciencia sobre el cambio acelerado y la certeza de que alguien (o algo) puede hacer siempre nuestro trabajo mejor y/o más barato. Todo es quizá más frágil, efímero y veloz de lo que nos gustaría pero mientras midamos el “cambio acelerado” en años tendremos miles de horas por delante para hacer algo al respecto. Si todo esto puede tener sentido …
¿ cómo es qué una inmensa mayoría de personas laboralmente activas no tienen aún interiorizado el saludable hábito del aprendizaje permanente ?

Aprender no es sólo para estudiantes. Aprender es una actitud y requiere básicamente de tiempo y voluntad. Aprender empieza preguntando. Significa tomarse unos segundos para preguntar qué significa (cuando dudamos y Google nos responde). Se consigue escuchando podcasts de 15 min. camino del trabajo o leyendo un buen libro al mes en lugar de engancharse a una serie mediocre. Aprender se cultiva navegando con criterio por la web y conectando, conversando y aprendiendo de otras personas.
Se aprende gratis sobre lo que está viniendo con cursos como éste , de la universidad de Helsinki sobre inteligencia artificial, al que se han inscrito ya más de 200.000 ciudadanos de cualquier profesión. Se aprende mucho dedicando 10 min. diarios (=7,6 días/año) en plataformas móviles de aprendizaje como Duolingo atractivas, personalizadas, eficaces !
Las pequeñas acciones entrenan la plasticidad del cerebro para prepararlo para el futuro. Este pequeño libro sobre el método Kaizén (3 horas de lectura) da algunas claves para comernos elefantes a cachitos (y el aprendizaje permanente es ahora un paquidermo para muchos)

A la formación y el aprendizaje llegamos por motivación o necesidad y no siempre por detonantes “externos” cuando nuestra empresa “nos envía” a un curso o intuimos que nuestra silla se mueve. Sugiero que cada uno explore activadores propios que conecten con nuestras causas, nuestros anhelos, aquello que nos importa, lo que más cerca nos toca profesional y personalmente. Este interesante curso de un gran referente en la materia como Fernando de la Rosa es un excelente punto de partida en el camino. Tenemos que reactivar cuanto antes parte de la dinámica aprendedora de nuestra etapa estudiantil y agendarnos tiempo para el aprendizaje como lo hacemos para la salud o el ocio.
Convertirnos cuanto antes en aprendedores en serie y en serio incrementa nuestras opciones.

No ignoro las barreras, sabemos que producir y aprender al tiempo (y tener familia, amigos, aficiones, vida !) es un binomio difícil a veces e incluso no bien visto en algunas organizaciones… pero si aprender cosas nuevas requiere esfuerzo extra y perder el 40% de nuestra calificación profesional en 3 años, como se ha dicho en Davos es como mínimo incómodo , salir al mercado de forma inesperada con conocimientos del siglo pasado, lo es más.

El entorno debe acompañar, organizaciones que promuevan y apoyen, managers que valoren e inviertan en sus equipos, ayudas a los que quieren, etc. Cada vez más empresas del sector privado y público saben de la importancia de promover el aprendizaje y desarrollar talento (como ésta nueva e interesante iniciativa de Ideo para promover el aprendizaje masivo y en comunidad) , pero en el crecimiento personal la responsabilidad, decisión y acción es siempre individual. Sólo aprende quien quiere.

Es noticia frecuente, en un futuro cercano una parte de nuestras tareas las harán humanos más capaces (y más baratos) y capacidades menos humanas. Activando desde ya el hábito del aprendizaje forjamos nuestra resiliencia, incrementamos nuestro valor y surfeamos en el cambio.

En resumen, para mi el tema es claro y urgente, si en nuestro trabajo no aprendemos, estamos en riesgo. Si no tenemos actitud aprendedora, estamos en riesgo. Learn to earn: o incorporamos ya el aprendizaje intencional y activo o nuestro valor languidece a diario.

Seamos “Learning machines” contra tanto “Machine learning” !